Siempre estoy ahí cuando no quisiera estar.Hoy derramaste lágrimas por mí. Estaba ahí cuando lo hacías. Sin duda mis palabras te lastimaron.
Limpié esa primera lágrima que resbaló por tu mejilla. Sentí tu tristeza y me sentí una mala persona. Te pedí que no lloraras y no hiciste caso. Quise decirte que yo no valgo la pena; soy una mala persona y no me atreví a decirte más verdades. Ya habías tenido suficiente.
Entonces te pedí que sonrieras y no lo hiciste. Me miraste. Tu mirada lo dijo todo. Aún me amas, pero me odias.
Un tierno beso fue depositado en mi mejilla mientras más lágrimas se deslizaban por tu rostro. Quería que parase. No soporto verte así. Por un momento desee retroceder el tiempo y evitar decirte todos mis planes, los cuales no te incluyen.
Te abracé y tú no lo hiciste. Quería decirte tantas cosas pero temí lastimarte más. Te pedí que me vieras a los ojos. Lo hiciste y buscaste que tus labios se unieran a los míos. Y fue ahí que me di cuenta de lo mucho que me amas.
Entonces sucedió algo diferente. Me di cuenta lo mucho que te quiero y aprecio. Y temí perderte. Pero era demasiado tarde. Te levantaste y me diste el beso más sincero que pude sentir. Era un beso de despedida. Aún con lágrimas en los ojos me miraste y sonreiste. La cacofonía sigue. Diste media vuelta y te fuiste, dejándome ahí solo. Comencé a extrañarte pero ya nada se podía hacer.
Perdón por destruir tus ilusiones. Gracias por lo que sucedió.
Entonces te pedí que sonrieras y no lo hiciste. Me miraste. Tu mirada lo dijo todo. Aún me amas, pero me odias.
Un tierno beso fue depositado en mi mejilla mientras más lágrimas se deslizaban por tu rostro. Quería que parase. No soporto verte así. Por un momento desee retroceder el tiempo y evitar decirte todos mis planes, los cuales no te incluyen.
Te abracé y tú no lo hiciste. Quería decirte tantas cosas pero temí lastimarte más. Te pedí que me vieras a los ojos. Lo hiciste y buscaste que tus labios se unieran a los míos. Y fue ahí que me di cuenta de lo mucho que me amas.
Entonces sucedió algo diferente. Me di cuenta lo mucho que te quiero y aprecio. Y temí perderte. Pero era demasiado tarde. Te levantaste y me diste el beso más sincero que pude sentir. Era un beso de despedida. Aún con lágrimas en los ojos me miraste y sonreiste. La cacofonía sigue. Diste media vuelta y te fuiste, dejándome ahí solo. Comencé a extrañarte pero ya nada se podía hacer.
Perdón por destruir tus ilusiones. Gracias por lo que sucedió.



0 comentarios:
Publicar un comentario